Como migrar a trabajo full-remote y no fracasar

El proceso, situaciones, hábitos, técnicas y el aislamiento.

Hace 1 año me enteré que a mi novia le salió la oportunidad profesional que ella tanto estaba esperando, su residencia hospitalaria en Buenos Aires! De inmediato supe lo que eso significaba: mudarnos de ciudad!! Dejar atrás a todas las personas que conozco (amigos, hermanos, conocidos), empezar de nuevo, y lo más importante tenía que ver qué hacer con mi trabajo 😱. Tuve la suerte de que el equipo en NaNLABS entendió la situación y con muy buena predisposición me dieron la chance de probar y ver cómo resultaba el trabajo full-remote. Esta oportunidad también fue un gran desafío personal, ya que mi cotidianidad de ir en bicicleta todos los días a una oficina en la que me sentía muy a gusto, ver a mis compañeros y equipo de trabajo con los que compartimos mucho tiempo juntos (tal fue así que nos sentábamos 7 personas en una isla para 5 💕) iba a pasar a ser totalmente otra. Con NaNLABS consensuamos un proceso de migración de modalidades laborales de 3 meses en los que progresivamente iba a poder ir con menor frecuencia. Se acordó esto con el fin de tener una adaptación suave y progresiva, así como para que también la interacción con el equipo de trabajo se vea lo menos afectada posible. En ese momento no lo tuve muy presente, pero comenzó un proceso que progresivamente me llevó al aislamiento social y que con el tiempo tuve que aprender a lidiar. Sin más, éste fue el inicio de este camino y debido al pedido de alguno de los compañeros que mencioné previamente, dediqué un tiempo a contar mi experiencia que espero te pueda ayudar en estos tiempos de trabajo remoto.

El inicio

Todo fue muy vertiginoso, pocas semanas después de la noticia mi novia arrancó su trabajo, esto fue acompañado de una búsqueda fugaz de un lugar temporal para vivir en Buenos Aires y el inicio de esta etapa de nuestras vidas. Durante el primer mes estuve 3 días por semana en La Plata y los otros 2 en Buenos Aires. La distancia entre el barrio que elegimos en la Ciudad de Buenos Aires y La Plata no es mucha si la medimos en kilómetros, pero si la medimos en tiempo de viaje es alrededor de 2:30 horas por cada tramo, con lo cual te podés imaginar que 5 horas de viaje para ir y venir en el día no son convenientes para nadie. Debido a ello, durante este período me hospedé temporalmente en lo de mis hermanos que vivían en La Plata. Ese mismo mes con mi novia conseguimos un departamento permanente en la ciudad, por lo que al mes siguiente tocó, como era de esperarse, la mudanza 😁. Durante este segundo mes, con el trabajo invertimos la carga de días, en los que todas las semanas pasaba 3 días en Buenos Aires y 2 en La Plata. Con cajas en el living de nuestros departamento arrancó el tercer mes en el que comencé a viajar 1 o 2 días semana por medio, para luego manejarnos en los siguientes meses solo con viajes para reuniones “importantes” con el cliente a modo de excusa de encuentro con el equipo (ya que las reuniones con el cliente siempre fueron totalmente remotas).

Mi nueva ofi

En este lapso tuve que adaptar no sólo la modalidad de trabajo sino también mi manera de pensar, y adquirir nuevos hábitos para esta nueva forma de vivir. Comencé a preocuparme de cosas como el ambiente de trabajo, que fue algo que estaba implícitamente resuelto en la oficina y algo de lo que nunca tuve que hacerme cargo hasta ese punto 😋. Al principio noté que luego de mi jornada laboral, no quería pasar tiempo en el mismo lugar de la casa donde había estado. Creo que fue por el simple hecho de que había pasado varias horas ahí y porque me hacía sentir que aún estaba trabajando. Tomé riendas en el asunto y armé un lugar para trabajar: reservé un rincón de la casa sólo para ello, aunque creo que lo ideal sería tener una habitación aparte. Busqué que el ambiente esté alejado de las cosas ruidosas de la casa que generan interferencias al momento de tener videollamadas, como por ejemplo el lavarropas… si uno necesita ruido siempre se puede encender la música 😉. Luego de mirar a una pared durante meses comencé a sentir que eso no era bueno para mi cabeza, sentía que los ambientes eran más reducidos de lo que en realidad son. En ese momento me di cuenta de lo importante que es que el ambiente tenga una ventana y mirar hacia ella.

Accesorios

Desde entonces, procuré tener todo lo que precisaba para trabajar y para estar cómodo… uno se da cuenta si le falta algo sobre la marcha. En mi caso como desarrollador luego de unas semanas me di cuenta de que necesito una silla cómoda, ya que literalmente estoy sentado al menos 1/3 del día, por lo que no escatimé en esto y creo que mi cuerpo me lo agradece desde entonces. Al trabajar con un equipo remoto, algo súper necesario es tener una comunicación fluida, por lo que además de precisar una red estable, decidí invertir (luego de un tiempo de intentos fallidos con un headset regular) en un headset con aislamiento pasivo y micrófono con anulación de ecos y ruidos. Esto fue realmente útil, incrementa muchísimo la calidad de comunicación desde los dos lados, pues logró que deje de escuchar los ladridos del perro del vecino, los ruidos del edificio que estaba en construcción y demás ruidos ambiente. Ni hablar de los beneficios que tuvieron mis compañeros, al escuchar mi voz clara y nítida, sin ruidos de fondo. La verdad que no estaba convencido de comprarlos porque no pensaba que pudiese darme tantos beneficios, pero luego de la primer semana de uso, me di cuenta que es una herramienta genial, extremadamente necesaria para mi, y que menosprecié durante un largo tiempo. Por último, en mi caso el monitor es otro factor importante. Tengo la suerte de que la pantalla de mi computadora es opaca y esto me ayuda muchisimo para evitar que se refleje el brillo de la luz.

Vamos las bandas… horarias

Siguieron pasando los meses y me di cuenta que tener todo lo que uno necesita no fué lo único que tenía que hacer para llevar adelante el día. Empecé a notar que el cómo uno se percibe es realmente importante, por lo que comencé a vestirme con ropa que me hacía sentir cómodo; en mi caso me di cuenta que se me hace muy molesto trabajar de ojotas y que necesito tener medias y zapatillas 😅. Establecí bandas horarias de trabajo con el fin de no estar trabajando todo el día, o en caso contrario, que el día no me alcance justamente por carecer de horarios establecidos de trabajo. De esta forma al respetar horarios, dejé de sentir que no dedicaba tiempo al día en algo para mí y empecé a tener en mente que siempre iba a tener tiempo para distender luego del horario laboral (ya sea regar las plantas, leer un libro, mirar una serie o lo que sea). Comencé a notar que mi día a día podía afectar a mi novia en los momentos en los que ella se encuentre en casa y yo aún estaba trabajando, así que ante esa alerta tuvimos que llegar a un acuerdo para establecer condiciones de convivencia que nos servían a ambos. Durante un periodo de tiempo que depende de las condiciones en las que cada uno lleve adelante este proceso y al menos hasta llegar a la conformidad, recomiendo analizar activamente la comodidad de uno y de los que te rodean, para poder identificar aquellos aspectos que generan incomodidad y así poder corregirlos para hacer el día de todos más ameno.

Generando hábitos

En estos meses, identifiqué nuevos hábitos que fui acumulando y que me generaron comodidad en mi día a día. Al principio solía comer en la misma mesa en la que estaba trabajando, no tenía muy en claro los horarios de almuerzo, no comía saludable y terminaba picando snacks porque era lo que siempre tenía a mano, en fin, era un desorden. A partir del mal pasar que me provocaba todo esto, comencé a comer en un lugar diferente al que trabajo (al menos en otra mesa), empecé a cortar en el horario de almuerzo más o menos a la misma hora, y dejé de comprar snacks (de esa forma se evitó tenerlos al alcance 😉). Empecé a hacer las compras previamente para tener todo disponible para cocinar, lo cual me permitió aprovechar el horario de almuerzo al máximo, distender lo más posible y comer mejor. En algún momento, empecé a darme cuenta que prácticamente no me levantaba de la silla hasta la hora del almuerzo! Esto es inaceptable, no es sano, por lo que empecé a buscar pequeñas cosas que hacer para aunque sea salir de la silla unos 5 minutos cada 1 hora o 1:30 (de ser necesario hay aplicaciones que te ayudan a recordar esto). Algo que también noté fue que algunos días me dolía la cabeza (algo no habitual, suelen pasar años sin que me duela incluso estando mucho tiempo al frente de la computadora), por lo que tomé la iniciativa de prestar atención para saber qué pasaba los días que me dolía la cabeza y resultó que esos días no consumía casi nada de agua!! Tema que solucioné teniendo una botellita de agua para tomar obligatoriamente todos los días. Tal y como mencioné previamente, es realmente importante analizarse activamente para poder identificar este tipo de cosas.

Equipo distribuido

En algún momento me di cuenta de que al estar separado físicamente del equipo de trabajo, ellos no podían ver mi frustración, no podían ver mi cara de complicado, así como no podían saber si me sentía mal, si estaba colapsado con alguna tarea, ni podían enterarse de ninguna otra cosa que normalmente se enteraban con solo mirarme. Por lo que comencé a ser proactivo con la visibilidad que daba. Para esto me fue altamente útil tener un canal de comunicación compartido entre todos los miembros del equipo con el que estaba más estrechamente vinculado. De esta forma, todos podían saber mi disponibilidad, el período de tiempo en el que no estaba disponible, así como progreso, problemas o bloqueos y demases que podían surgir relacionados a la tarea que estaba llevando a cabo. Cuando sentía que tenía que comunicar cuestiones que eran mejor hablarlas, comencé tener reuniones dinámicas y cortas de alrededor de 15 minutos (tratando de respetar este tiempo), en las que siempre usé la cámara. Esto me permitió resolver cuestiones más rápidamente, pero además me hizo darme cuenta de que usar la cámara me ayudó a llegar al otro de una forma diferente y también fomentó que mi compañeros la activen! 😊. Algo más respecto a esto es que, al trabajar en un equipo totalmente distribuido, es difícil estar cerca del otro y es algo que se siente. En algún momento y casi de casualidad encontramos que usar alguna reunión en algún lugarcito de la semana solo para charlar de algo trivial, saber cómo está el otro y distender, ayuda muchísimo a generar lazos y estar más cerca. Algo que si no sos proactivo, vas a notar que rápidamente escasea con esta modalidad de trabajo.

Context switch

Al llegar al punto en el que tuve mayor cantidad de comodidades que de incomodidades, empecé a darme cuenta que al no tener la charla y la distracción del día a día de la oficina, comencé a llevar a cabo el trabajo de una forma más enfocada y concentrada. Poner el teléfono o cualquier otro tipo de mensajería en silencio me ayudó muchísimo también, para evitar distracciones y sucesivos cambios de contexto. Al menos en mi caso el día tiende a ser más productivo, obviamente esto no es algo que alcancé al instante, así que sé paciente y simplemente no dejes de buscarlo!.

No shave November

Habiendo logrado todas las condiciones de comodidad mencionadas previamente, comenzó a darse la situación en la que pasaban días en los que no salía de casa y eso no es sano, por lo que luego de un tiempo mi cuerpo empezó a pedirme actividad física a gritos! Es importante ser proactivo en esto para evitar el sedentarismo y todo lo que éste acarrea. Por lo que empecé a salir a caminar, correr, andar en bici o ir al gimnasio, pero procuré moverme aunque sea un poco todos los días!! Todo sirve 💪. Algo que también noté fue que la luz solar es súper importante para mí, la preciso para descomprimir la cabeza de un día cargado de cosas laborales, me genera gran alivio por lo que me es muy necesario tenerla (créeme hace una gran diferencia tener unos 30 minutos de sol al día). Debido a esto empecé a cortar a tiempo para poder salir a recorrer el barrio y ver el cielo con luz natural, sin dejar que se haga de noche, ya que eso significa que ese día no voy a tener ese alivio que le da el sol a mi cabeza. Otro tema súper importante que surgió al pasar el tiempo, está relacionado con la higiene personal, y es que cuando llegué al punto de tener todas las comodidades y casi todo lo mencionado resuelto, tendía a no arreglarme por el simple hecho de que no salía tanto, o tan solo porque tenía una menor interacción con otras personas. Esto podía llevar a que me olvide de afeitarme 🙊.

Relajarse también es bueno

Siguiendo esta tendencia de identificar incomodidades y tratar de corregirlas, noté que podía tender a la sobreestructuración de las cosas lo cual me generó ansiedad por el esfuerzo que tuve que hacer para no salirme de estas estructuras que estuve creando y forzándome a usar. Encontré que para evitar esta ansiedad y la sobreestructuración, tenía que ser consciente de que se puede tener un marco que organice mi vida laboral y personal, pero que este marco no es más que ésto, un marco y que sus bordes no tienen porqué ser tan estrictos. Tener cierta flexibilidad en esto me hizo sentir aliviado, aunque tuve que estar atento para que no se me vaya de control, ya que podía caer nuevamente en todas las incomodidades que estuve evitando previamente.

Bueno, una vez que logré equilibrar todo lo anterior y encontrar una zona de comodidad realmente buena, me topé con la barrera más importante y creo que es algo crucial que te puede hacer fallar en esta modalidad de trabajo, incluso si llegaste a dominar todo lo anterior! Y el tema es que luego del 6to mes se empieza a sentir fuertemente el aislamiento social y la soledad. Cuando dejé de estar preocupado de todos los temas que me preocupaban previamente y los adquirí como hábito, me topé con que no tengo amigos ni familia cerca y que interactúo muy poco con otras personas de forma física, por lo que desde ese momento, empecé a trabajar activamente para contrarrestar esto! Desde mi punto de vista, es la última barrera a superar. Me fuerza a reinventarme, tengo que crear nuevos lazos que en este lugar físico en el que vivo no están! Esto es un ejercicio permanente que tengo que llevar a cabo diariamente.

Sociabilizar

Uno puede pensar que formar nuevos lazos es algo trivial, pero cuando me enfrenté a esto me di cuenta de que es más difícil de lo que parece. En las ciudades grandes la gente tiende a no acercarse a desconocidos o a tener interacción sólo espontánea, y pasar más de 1/3 del día en una computadora tampoco ayuda mucho. Por lo que en primer instancia probé con ir a un co-working como opción para socializar y cambiar de aire. Ahí me di cuenta que la imagen de co-working que a uno le venden no es la que uno encuentra. Tenes que saber que no todos los co-workings se ajustan a uno… ya sea por las comodidades (que uno adquirió con tanto esfuerzo y las quiere mantener), por los costos, por los tipos de profesionales que van al co-working (si por tu profesión lo que precisas es silencio, es conveniente ir a un co-working donde sigan las mismas reglas), tamaño del co-working y el consecuente incremento del ruido, y por último y algo que no tenemos que olvidar es que fuí al co-working con el objetivo de socializar un poco! Y al menos en mi caso esto no fue tal como pensé que sería. En mi experiencia, los co-working a los que fui y que se ajustaban a mis necesidades resultaron ser los más caros, lo que lleva a que la gente exprima cada minuto en estos lugares, por lo que las personas que me encontré estaban súper enfocadas en lo que estaban haciendo y no tenían la más mínima intención de cruzar palabras si no era para hacer “negocios”. Sin embargo esto no es algo que descarte hacer nuevamente, ya que me da un buen cambio de aire, pero para socializar no me sirvió de mucho.

Por otro lado, encontré que tener la posibilidad de ir cada tanto a las oficinas de NaNLABS y compartir un tiempo con mis compañeros ayuda muchísimo a mantener esos lazos, a sentirlos más cerca y a aliviar esta sensación de soledad. Sin más que decir, ser activo socialmente es algo que lleva un trabajo constante y como mencioné anteriormente es un ejercicio permanente que requiere la reinvención de uno y es una tarea muy difícil de llevar a cabo, por lo que hay que ser muy paciente y perseverante con este tema en particular.

Vive tu propia aventura

Por último, tené en cuenta que el aislamiento social no es una práctica habitual, adquirirlo como estilo de vida no se debe tomar a la ligera y que no a todos nos afecta de la misma forma. Pero la suficiente dedicación, la elección de buenas prácticas o técnicas, esfuerzo, voluntad de adaptación y paciencia, hacen que esto se convierta en algo totalmente alcanzable. Me despido recordando que simplemente quise compartir mi experiencia y que está muy lejos de ser para vos estrictamente tal y como lo fue para mí. Cada uno puede adquirir su propia experiencia en su contexto en particular, optar por alternativas hasta encontrar lo que a uno le funcione mejor. Al fin y al cabo es un período en el que se debe estar constantemente consciente del estado y bienestar de uno, que en sí, si llegaste hasta acá leyendo, es el objetivo en común que tanto vos como yo perseguimos 🙌.